Luego de un pequeño descanso, decidí seguir con mi recorrido por la Filbo, ya andaba con el pico agachado y no esperaba encontrarme algo que llamara mi atención... Fue así como paso tras paso, suspiros, y entre tumultos y uno que otro "madrazo" (en forma de graznido para que no entendieran), seguí abriéndome paso.
Llegué a una parte que, sorprendentemente estaba sola, donde habían tantas cosas dolorosas para el pueblo colombiano, que hacen parte de su historia, pero que se convirtieron en algo tan cotidiano que ya es invisible... Empecé a leer, aparecían palabras en un idioma extraño, pero al lado estaban en español, así que pude seguir leyendo...
Desaparición... conflicto armado, víctimas, memoria, pueblo... eran muchas cosas, era nuestra historia. Pero no era tan llamativa como una suscripción al Tiempo, o un afiche de alguna serie manga o cosas así, donde la gente se apelmazaba. Vi que regalaron libros sobre el tema, y los vi abandonados en las sillas de Corferias, sin mayor trascendencia...
(Desaparición... conflicto armado, víctimas, memoria, pueblo)

(Cierra los ojitos, vive con ellos en tu memoria)
Sentí ñáñaras, sentí necesidad de salir del pabellón, y oh sorpresa, me encontré a una pandilla salvaje, sin rostros ni nada (Supongo que así es como se mimetizan con la gente), me acerqué lentamente y me posé sobre el orificio del rostro de uno de los miembros de la pandilla ¡Por fin tenía una foto con un grupo de animales! Y cuando me di cuenta, era otro elemento presente en toda la feria... publicidad, y más publicidad, imágenes que son llamativas, que incitan a acercarse, pero que no ofrecen información que envuelva al lector, que incite a ver más allá de lo evidente...
(En la cara del cocodrilo)
En mi camino hacia el país invitado, me encontré con un bus adaptado de tal forma que quedara como una biblioteca, estaba muy lleno y ¡Quack!
"La tienda de Melquiades" Algo referente a Macondo que no se quedó en las mariposas amarillas de Mauricio...
Melquiades visita la filbo en el mes de Marzo... la FILBO y no Macondo (ahh tal vez todo Macondo se pasó para Corferias por unos días)...
Me apresuré y entré, por fin podría ver las muchas cosas que traía Melquiades de sus viajes, sus historias, ese misticismo propio de los gitanos... y ¿por qué no? tal vez podría ver al fantasma del propio Melquiades....
Tenía tanta prisa, que entré "corriendo", bueno, nadando a la tienda de Melquiades, pero ese barco a mi lado no me dejaba ver a los peces dorados que nadaban en el cielo...
Me rendí, porque ni el agua ni ese barco se movían, salté y me di cuenta que era falso :'( y que todo el que pasaba se sentaba a tomarse una foto, ¡obviamente! yo lo hice, porque no todos los días uno se puede tomar fotos en una embarcación inmóvil y rodeado por peces voladores...

(Mariposas musicales)
No aguanté la tentación y me tomé una foto sobre los "manuscritos" de Melquiades... ya pasaron unas cuantas décadas, creo que no le molestará que lo haga...
La verdad, nunca he visto una imagen de Melquiades, asumí que el grandulón, fortachón, tatuado y sonriente era él... Así que intenté ser sexy y salir bien en la foto...
Pues decidí sentarme y pensar que tomaba tinto con Úrsulita...
(Siendo amarillo como las mariposas de Mauricio)
No me encotré con Melquiades, ni con Úrsula, ni nadie conocido, entonces... Café y almojábana, porque no solo de pan vive el hombre, ni de agua el pato...

Los mejores libros de la feria... Me falta media vida por leer... no reconocí ninguno :(
Pues, caí en tentación y me fui de Shopping, entonces decidí sentarme a descansar con estos animales, planos... secos y aburridos


"Cursos de idiomas y artes marciales" ¿Puedo hablar mandarín mientras doy pata-ditas como Jackie Chan? ¿Kung-fu pato?

¡Plop por el pop! (Condorito lover)
Anhelaba el olor de los libros, tal cual como se siente en las librerías del centro de la ciudad, o en la casa de alguien que dedicó su vida a la lectura... Pero no :( la feria del libro no olía a libros... No pude meterle el pico a uno solo... Así que el arte y su olor a aerosol llamaron mi atención y pintaron mis plumitas de colores :3

Con mi pico, le di un pico en el pico a Gabito
Libro al viento... Ojalá ese viento le soplara en la cara a más de uno y agarraran un libro...
Seguí caminando y entré al pabellón de lectura digital, no entendía muy bien eso... Pensé que era un espacio donde vendían celulares o cosas así, pero cuando empecé a mirar, habían unos niños con unas tablets, mientras les leían y jugaban... Entre las historias se encontraban las de Pombo, que al verlos a través de la tablet, cobraban vida...
Me dejé llevar por todo lo digital, lectura es lectura... el papel o la pantalla cumplen la misma función cuando de leer se trata... así que 1. vi los e-books que los niños dibujaron y me encontré una que otra sorpresa maravillosa; 2. intenté ser un e-book pero estoy muy gordo para el espacio; 3. yo también puedo desfilar en una pasarela tecnológica...
Terminé mi visita al pabellón, dispuesto a conocer Macondo y a sus personajes, pero ¡QUACK!...
El renacuajo vengador...Debí salir lo más rápido que pude de ese sitio, porque este señor que se creía Rin rin renacuajo (Q.E.P.D), quería vengarse de mi, diciendo que un pato se lo había comido... casi me da un pata-tús y me fui volando...